viernes, 21 de noviembre de 2008

SOLO UN EJEMPLO





Solamente para que os hagáis una idea (los que aún no la tengan) y tengáis más información sobre este "extraño oficio" que aún respira aquellos aires hippies que preguntaban "¿Tú, diseñas o trabajas?"
Por si alguna vez necesitáis un diseñador sabed que no todo son los recursos automatizados y predefinidos de la informática... En el fondo somos gente seria que nos gusta nuestro trabajo y lo hacemos bajo la mirada de la responsabilidad y la eficacia (al menos la mayoría de los que conozco), aunque vistamos de colores o nos creamos los más ingeniosos del mundo...
Un proyecto gráfico, como cualquier otro trabajo, necesita su periodo de gestación y preparación hasta ver la luz.
Cada diseñador habrá vivido sus experiencias,la mía me ha llevado a definirlo más o menos así:

1.- ¡Presupuesto aprobado!
Esto ya es un logro. Me reúno con el cliente para empezar el proyecto (después de algunas llamadas, presupuesto y acuerdos firmados, etc. que aunque aportan seriedad al contrato no siempre son demasiado satisfactorios.)

2.-¿"Briefing"? Extraña palabra
Es el documento en el que el cliente informa al diseñador de lo que desea del proyecto gráfico. Suele incluir los datos de la empresa-cliente, el sector al que pertenece, qué se pretende comunicar, estacionalidad del proyecto, mensajes a transmitir, palabras clave, posibles slogans, etc. En muchas ocasiones es redactado por mi durante la reunión de arranque.

3.- Empiezo a trabajar.
Briefing a la vista... ideas que pululan en mi cabeza... papel y lápiz en mano...
Empiezo a dibujar, a trazar algunos esbozos, a "crear" algo que tenga sentido, sin dejar de tener en cuenta el propósito principal: comunicar.
Empieza el proceso del "diseño".
Sigo dibujando, busco y rebusco...
Nada. Ideas sueltas sin sentido... Busco conceptos... y sigo trazando...
Líneas conexas con un propósito... curvas que se enlazan... rectas que se unen...
y empiezan a aparecer formas... algo interesante aparece ante mis ojos y ante mi mente.
Reflexiono... podría ser...
De repente aparece... una forma, un trazo.. y me anticipo a la solución.
Empiezo a concretar y busco sus posibilidades... esa forma...
sus proporciones (o desproporciones), su composición... y la pongo a prueba... quiero conocerla mejor.
Esto podría ser... podría funcionar...
La perfecciono y la preparo para escanearla.
En pantalla... Reflexiono... perfilo, concreto detalles y se despiertan nuevas ideas sobre esta matriz, nuevas posibilidades que la pueden enriquecer, sin perder el "sentido".
Busco colores, contrastes en blanco y negro, juego de grises tal vez... y sigo buscando para mejorar el resultado.. tal vez haya que prescindir de algo, quitar... elementos que enmarañan... me he pasado... o tal vez no.
Ahora el texto... ese slogan, la leyenda, el nombre... Busco tipografías y otros recursos, recursos gráficos que los programas de diseño me permiten... sin dejarme perder por la multitud de "efectos" que pueden interferir en la transmison del mensaje...

4.- Me gusta
Vayaaa... esto promete. Me hincho de satisfacción y lleno mi ego... (eso sí, algunos diseñadores pecamos a veces de tenerlo demasiado alto... y aparentamos cierta prepotencia que después paliamos con cierto grado de humildad...-al menos muchos de los que yo conozco.)
Buen trabajo se despierta ante mis ojos. Cumple su objetivo, guarda el estilo buscado, tiene "ese sentido", es congruente con lo que se pretende transmitir y es atractivo... invita a ser visto y leído.
Preparo una muestra impresa o PDF para enseñar al cliente.

5.- ¡¡¡Riiing!!!
Llamo al cliente. Próxima reunión. Argumento mi trabajo, su proceso y analizamos el resultado. Hacemos feedback y según los resultados seguimos con esa propuesta o busco otras alternativas.

6.- Le gusta
El cliente satisfecho me da su aprobación, tal vez haya que cambiar algún texto, alguna tipografía, alguna imagen.. a última hora.. porque siempre hay cambios de última hora... ¡siempre!

7.- Últimos detalles
Perfilo aquí, modifico allá... ¿otro tipo de fuente, tal vez? ¿alguna imagen más... alguna imagen menos? Estudio el resultado y reflexiono. Preparo muestra impresa para mostrar al cliente la máxima fidelidad posible en el juego del color. Concretamos nueva cita.

8.- Reunión de clausura
Podría ser la última reunión. Todos lo deseamos.
El OK definitivo a todo el trabajo y al resultado final.
Ya nada queda por retocar, todo está correcto y el cliente satisfecho... La mejor recompensa.

9.- El arte final.
Se arte-finaliza. Tengo cuidado con las tintas planas o cuatricromía, textos trazados y fotografías. Adjunto los archivos necesarios para poder abrir el trabajo desde otro ordenador.

10.- A imprenta
Lo envío a la imprenta con el presupuesto de producción previamente aprobado. Concreto número de ejemplares, tipo de papel, tipo de tintas, acabados especiales, etc.

Y ¡TACHÁÁÁN!

Después lo vemos...
en pequeño o gran formato...
una tarjeta de visita, un catálogo, un cartel... una valla publicitaria... a lo grande y a la vista de todos...
y ese es el mejor momento... Nuestro trabajo publicado.

Como véis a mi me salen diez secuencias... y si todo va bien. Esto es si la comunicación entre diseñador y cliente es fluida, si el cliente tiene claro lo que quiere y toma interés y tiempo en dedicarle al proyecto que a su empresa le interesa clausurar cuanto antes. Si no el proceso... se puede alargar como seis o siete pasos más...
Pero eso... es otra historia.

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