viernes, 30 de enero de 2009

Feliz cumpleaños


El otro día mi madre me contó que el bambú tarda siete años en echar raíz, y una vez la raíz está fuerte nace la planta... no lo he verificado pero me parece una bonita metáfora para mis 7 años de profesión imparable... aunque con altibajos como todas las vidas laborables.

El día 2 de febrero de 2002 (curioso: 2-2-2002) me di de alta como diseñadora autónoma.
Ya era "legal" y empecé con un proyecto realmente motivador para mí: el diseño de la identidad corporativa de una naciente franquicia de peluquerías... Todo un caramelo, que a veces relamo con nostalgia, porque aún con las desavenencias no dejó de ser un proyecto bonito. Después de estos años... cuando hago un flash-back no puedo evitar llevarme las manos a la cabeza cuando reviso algún que otro encargo... He ahí el aprendizaje, he ahí la mejora día tras día, mes tras mes, año tras año... he ahí la cierta madurez... y lo que me queda. He aguantado mareas, inconvenientes, desafíos y desengaños como cualquier hijo de vecino que se embarca en una aventura y que no sabe en qué puertos va a tener la oportunidad de atracar... Vientos y ventiscas... y ahí estamos... otra vez en mares inciertos que el diseño no escapa también a padecer.

Han pasado 7 años... quién me lo iba a decir...
Hoy ante un nuevo encargo, un nuevo proyecto, un nuevo cliente mi mente va más rápido, desecha posibilidades más rápidamente... busca ideas más concretas aunque a veces necesitan irse por las ramas para encontrar un puerto donde atracar... un hilo de donde tirar... o una ventana desde donde respirar posibilidades de acierto... dejando que entre brisa fresca. Es lo que algunos llaman experiencia... y se trata de no parar... Y no he parado, aunque a veces presa de la desesperación he estado a punto de abandonar... Y aquí estoy... con siete años de experiencia que me he dado a mi misma harta de entrevistas de trabajo frustradas, jefes nefastos y vistas de que nadie me los iba a dar... Sigo en activo, sigo viva y sigo trabajando... Aunque dudo mucho que todo esto hubiera sido posible sin las personas que han confiado en mí, en mi trabajo, en mi perseverancia, que me han ayudado, me han respaldado, me han dado aliento, me han motivado y han soportado mis momentos flojos... Gracias a ellas - vosotros sabéis quienes sois- sigo aquí más motivada que nunca.

jueves, 8 de enero de 2009

EL CATÁLOGO





Relación de productos por tipo, precio y referencia... A la hora de configurar una maquetación y diseño de un catálogo, sobretodo orden y buena planificación.

Son muchos datos que ordenar, con sus respectivas imágenes, números, definiciones, etc... Son muchas páginas que maquetar, diferenciar y numerar.

Dibujar es planear, organizar, ordenar, relacionar y controlar.
Joseph
Albers


El cliente suele saber aproximadamente las páginas que ocupará toda esa información, eso ameniza bastante la labor a la hora de crear las hojas (aunque no siempre es así). No obstante "encajar" las imágenes, indicar adecuadamente los precios con sus respectivas referencias y hacer de su lectura y comprensión algo ameno, atractivo y comprensible es cosa del diseñador...

La computadora ofrece otro tipo de creatividad. No se puede hacer caso omiso de la creatividad que la tecnología puede aportar. Pero hay que tener la capacidad para moverse entre esos dos mundos diferentes. Tadao Ando

Toda una gran labor que se complica a revisiones y a contratiempos de última hora cuando sólo tengo 12 días (contando los festivos y fines de semanas) para entregar el proyecto... Una auténtica mono-maratón... días y noches, revisión y supervisión de imágenes, textos, alineaciones, páginas y colores... más de quinientos productos distribuidos en 25 secciones... una auténtica locura que no se liberó de imprevistos y errores pasados por alto a falta de tiempo. Siempre lo han dicho, la prisa es mala consejera... pero poco importa ante un nuevo encargo, ante un nuevo cliente o un nuevo proyecto... Aprendemos a trabajar con el tiempo a nuestra contra... porque nos jugamos nuestra reputación, nuestra profesionalidad y nuestro pan. Y a menudo del pensar y crear deprisa, del hacer e idear sin tiempo salen los mejores trabajos.