martes, 23 de junio de 2009

¿POR QUÉ DISEÑO?

Los diseñadores somos, sobretodo, "solucionadores" de problemas: trabajamos buscando vías y posibilidades para "conducir" a nuestros clientes a situaciones más deseadas y a cubrir posibles carencias. En el caso de los que nos ocupamos de la gráfica y de la comunicación visual pretendemos aportar ideas y recursos para fomentar la identidad corporativa de nuestros clientes aportándoles una imagen "creíble" y "eficaz" que transmita los verdaderos valores de su empresa.

Un ejemplo es el expuesto en la imagen, el de Alfonso Bucero y Asociados, un equipo de profesionales cuyos servicios están enfocados a orientar y guiar a empresas en asuntos financieros y económicos. El proyecto gráfico se ha basado en la necesidad de transmitir conceptos como la confianza, flexibilidad, ayuda y comodidad, valores con los que se pretende difuminar la idea de "fiscalidad", "observación", "examen" o "análisis" tan común en las empresas-clientes que contratan y necesitan estos servicios, y a los cuales se muestran incómodos y reticentes.

¿Por qué el diseño? Porque sabe de conceptos, de formas, de proporciones, de composición, de color, de estética, de armonía y todo ello bien estudiado, bien elaborado y bien terminado transmite visualmente aquello que se pretende comunicar.

Siguiendo con este ejemplo, he tomado la letra A de "Alfonso" y de "Asociados" y he ido creando varios diseños que colaboraran a transmitir los valores de mi cliente. Buscando formas, curvas, rectas, gorduras y estrecheces en el trazo y diseño de un símbolo flexible y ameno, y terminando por crear una A que simbolizara un "puente" ( cuya metáfora podría ser que "ayuda a pasar al otro lado") y un "espacio" -abierto- por el que entra una curva descendiente y sale ascendiente (hacia arriba, mejora de resultados, optimismo, confianza). En cuanto a la composición formal, las curvas ayudan a romper la rectitud y dureza de las diagonales, al mismo tiempo que colaboran en el equilibrio global del símbolo, aportando dinamismo y movimiento. Con la intención de mantener la armonía, entre un par de consultorías, se ha decidido hacer uso de una tipografía serifa, clásica en sus formas y estableciendo "buena relación" con el símbolo.

El diseño corporativo también es el estudio y la búsqueda de "buenas relaciones" entre todos los elementos que lo componen; sobretodo se busca la armonía y el "buen rollo" entre los colores, las formas, las proporciones, la tipográfias, etc. que colaboran en el proyecto gráfico.

El color siempre resulta un potente identificador. Para solucionar el problema del color he buscado varias vías posibles que pretenden adecuarse a las necesidades del cliente y teniendo en cuenta los valores de la empresa. El juego cromático se establece con tonalidades de diferente saturación para crear cierto contraste al mismo tiempo que se busca una combinación armónica entre las zonas de color y los huecos en blanco. Después de estudiar diferentes opciones y variaciones cromáticas decidimos la combinación de un azul verdoso oscuro (Pantone 2965 EC) con un ocre (Pantone 457 EC). Este azul aporta frescura y seriedad (confianza, seguridad, estabilidad) y también mantiene el equilibrio cromático con el ocre por compartir cadauno de los colores una proporcion similar del otro, es decir, el ocre contiene algo de cyan (y muy pequeña dosis de magenta), y el azul verdoso algo de amarillo (y también pequeña dosis de magenta).
Las opciones monocrmáticas en "negativo" verifican que el logotipo no pierde identidad ni visibilidad en el caso que se tuviera que aplicar en estas versiones.

¿Por qué diseñadores? Porque no todo vale. Porque emprendemos con el diseño nuestra profesión y responsabilidad, y entendemos cada encargo como un proceso. Porque velamos por la imagen de nuestros clientes y su éxito. Porque ante cualquier duda estamos para dar respuesta. Porque pensamos para ellos y entendemos sus inquietudes. Porque sabemos analizar objetivamente las diferentes opciones e ideas, desechar y búscar otras vias. Porque estamos enfocados en la solución y no en el problema.